El ilusionista

17 DE FEBRERO DE 2018 / Abelardo De La Espriella

Mi animadversión por Gustavo Petro no es secreto para nadie, pero no se trata de un asunto personal, como muchos pueden creer; simplemente tenemos formas diametralmente opuestas de ver el país y también de pensar: la ideología política de Petro es la antítesis de la mía, y por ello no comulgo con sus propuestas y métodos. Petro representa una doctrina caduca y fracasada en todo el mundo: el comunismo. No hay latitud sobre la faz de la tierra, en la que la izquierda radical haya mostrado algún desempeño aceptable en materia económica, de derechos humanos, en programas sociales y mucho menos de respeto por la democracia y sus instituciones.

Timochenko y Santos, ilusos patológicos

10 DE FEBRERO DE 2018 / Abelardo De La Espriella

Los “angelitos” de las Farc amenazaron con suspender la campaña política a la Presidencia de su jefe, el exterrorista Timochenko, pero la pataleta les duró pocas horas, porque luego recularon y afirmaron que seguirían de correría por el país, aunque tomando precauciones y obviando informar con antelación sobre los desplazamientos de sus eximios miembros. La sensibilidad de Timo (¿apodo acaso derivado del verbo “timar”?) y sus camaradas se vio seriamente afectada por los recibimientos poco amables, pero valerosos, que le ofrecieron al jefe de la guerrilla más sanguinaria de la que se tenga memoria, en varias ciudades de Colombia, que sin duda pasarán a la historia por la ardentía y el patriotismo de sus gentes.

Coalición amplia de centro derecha o nos volvemos como Venezuela

19 DE ENERO DE 2018 / Abelardo De La Espriella

En el año 1998 el destino de Venezuela cambió para siempre: los partidos y líderes políticos tradicionales (mal que bien y con todos los errores posibles a cuestas, respetuosos del Estado de derecho y la división de poderes) antepusieron sus intereses particulares y vanidades a la salud de la República. No hubo consenso, entre la dirigencia venezolana, para enfrentar la amenaza latente de un golpista carismático que venía en ascenso llamado Hugo Chávez.

De la legítima defensa a la defensa de la Patria

3 DE FEBRERO DE 2018 / Abelardo De La Espriella

Las paradojas colombianas no tienen parangón: mientras el país está literalmente secuestrado por la criminalidad y cada dos días surge una banda diferente de malechores (que van desde atracadores especialistas en hurto de relojes de marca, hasta apartamenteros disfrazados de cualquier autoridad), la gente se atrinchera en sus casas y oficinas y cuando sale a la calle lo hace sin joyas o con un reloj “chimbo”, para paliar el tumbe. El asunto sería anecdótico, si no fuera porque los ladrones colombianos suelen, además de despojar de sus pertenencias a las víctimas, dispararles a quemarropa, con sevicia y cobardía, como ocurrió hace unos días en el barrio Rosales de Bogotá, en donde una joven mujer, con siete meses de embarazo, fue baleada de forma tan brutal que hoy, diagnosticada con tetraplejia, está postrada en una cama. Si la delincuencia común tiene sometida a la gente, ¿qué tal que el terrorismo de la guerrilla hubiese llegado en pleno a las ciudades de la Patria? El éxodo de ciudadanos de seguro habría sido incontenible. Lamentablemente, la valentía no es virtud que florezca de a mucho en estas tierras, y ese es el principal activo de los bandidos.

La venganza de Coronel

14 DE ENERO DE 2018 / Abelardo De La Espriella

El periodista, empresario y contratista del gobierno Santos Daniel Coronel, que tanto enarbola la bandera de la objetividad y la seriedad de su oficio y la obligación que tiene un comunicador de alertar a la audiencia sobre los posibles conflictos de intereses en los que puede incurrir al referirse a un tema u otro, olvidó informarles a sus lectores que entre el suscrito y él existen sendas causas jurídicas, que no le permiten opinar a Coronel sobre mí, con la sindéresis que corresponde.